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Santa Apolonia,
Patrona de los Odontólogos y de las Enfermedades
Dentales
En los primeros días del Imperio Romano las nuevas
sectas cristianas gozaron de privilegios, pero
durante y después del reinado de Nerón sufrieron
represiones y persecuciones.
Hacia el año 225 la iglesia crecía rápidamente, lo
cual era motivo de inquietud para el gobierno,
porque ésta se negaba a reconocer la religión del
estado y la divinidad del Emperador. Los no
cristianos consideraban sospechosas muchas de sus
prácticas y actitudes y durante el siglo III
tuvieron lugar numerosos levantamientos contra ellos
en muchas ciudades del Imperio.

Los padres de la iglesia de estos primeros tiempos
mantenían contacto entre ellos por carta. En una de
estas misivas dirigida a Fabio, obispo de Antioquía,
recogida por el cronista Eusebio (25-33) en su
Historia de la iglesia, Dionisio, obispo de
Alejandría, cuenta la historia de Apolonia.
Hermana de un eminente magistrado de Alejandría,
habiendo sido arrestada, se le dio a escoger entre
renunciar al cristianismo y abrazar la fe pagana o
ser quemada atada a un palo. Al negarse a ceder,
dice Dionisio, la multitud agarro a esta
maravillosamente formada virgen, Apolonia, y rompió
sus dientes amenazándola con quemarla viva.
Viendo la pira encendida y la muerte cercana,
Apolonia pidió ser desatada para poder arrodillarse
y rezar sus plegarias. En cuanto la desataron, se
introdujo entre las llamas, demostrando que moría
por su propia voluntad, mártir de su fe.
La leyenda dice que mientras se consumía en el fuego
gritó que los que padecieran de dolor de muelas e
invocaran su nombre se librarían del sufrimiento.
Apolonia fue canonizada en el año 249, y su
aniversario es el día 9 de febrero.
El culto asociado con Santa Apolonia se desarrollo
relativamente rápido en Europa, probablemente debido
a la ubicuidad de las enfermedades dentales.
Prácticamente cada iglesia y catedral del continente
posee alguna imagen de la Santa. Sea esculpida o en
vidrieras, frescos o bordados.
Su martirio ha sido el motivo de numerosos cuadros
de pintores que van desde los maestros más
reconocidos a los más modestos pintores populares. Y
a pesar de que Dionisio se refiere a ella
específicamente como una mujer madura, se la ha r epresentado
universalmente como joven y hermosa.
El estudio de la iconografía de la Santa ha
proporcionado abundante información sobre estas
primeras prácticas odontológicas. Apolonia es
representada siempre sosteniendo a un fórceps
frecuentemente con una muela sujeta entre sus puntas
que varía según las representaciones; algunos no son
muy distintos de los actuales otros, casi de un pie
de largo, se parecen mucho a las tenazas de un
herrero.
El culto de Santa Apolonia ha enriquecido tambien,
incidentalmente, nuestro conocimiento del teatro
durante la edad media, pues las obras que describían
las vidas de los santos eran muy populares en esta
época.
Se representaban con frecuencia en los patios de las
posadas con la audiencia mirando desde los balcones
alineados de las habitaciones que daban al escenario
a mediados del siglo XV, un rico caballero llamado
Etienne Chevalier encargó un libro de rezos
(devocionario con las oraciones diarias prescritas)
a Jean Fouquet, uno de los mayores pintores
europeos. Fouquet pinto una pequeña representación
de escenas religiosas en la parte inferior de cada
pagina, y una de ellas muestra a un publico que
observa a unos actores que representan el Martirio
de Santa Apolonia.
Es la única representación contemporánea de una
comedia milagrosa medieval que ha llegado a nuestros
días.
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